¿Sabes por qué la verdura se pone mala en el frigo?

El encargado de que nuestras frutas y verduras se estropeen en el frigo es el hongo:»Botrytis cinerea»

Quizá no hayáis escuchado nunca este nombre, pero os aseguro que en un gran número de ocasiones al cabo del año desecháis multitud de frutas y verduras de vuestro frigorífico directas al cubo de la basura afectados por este patógeno.

Para entender el funcionamiento de este hongo gris, podredumbre gris o simplemente botritis, que es como se conoce vulgarmente entre los agricultores, hay que recordar un sencillo ejemplo mencionado en el párrafo anterior: “frigorífico” y os preguntaréis ¿por qué? Bien, la respuesta es sencilla: para que este hongo se pueda desarrollar y cerrar su ciclo de vida, que es lo que ocasiona las podredumbres en plantas y frutos, necesita generalmente bajas temperaturas y alta humedad. Las condiciones que podemos observar en un frigorífico son estas precisamente y aunque podamos pensar que un invernadero no se parece en nada, en invierno tienen algo que ver, sobre todo en las horas nocturnas donde se producen inversiones térmicas entre el exterior y el interior de la estructura.


¿Qué es la inversión térmica?


Hace más frío en el interior del invernadero que en el exterior.

Esto es debido a que los invernaderos de Almería, denominados invernaderos solares, son estructuras con poca estanqueidad en general y por tanto no se puede controlar en clima como nos gustaría.  El ambiente interior se calienta por el día y a medida que va cayendo el sol se va enfriando hasta el amanecer que es cuando alcanza su temperatura mínima. Después del alba, con los primeros rayos solares la temperatura interior va aumentando gradualmente calentándose poco a poco hasta el mediodía cuando se alcanza la máxima temperatura. Como vemos, hay unas horas en las que el invernadero está más frío que el exterior, se “comporta” como un frigorífico, produciéndose la inversión térmica.

Con esto quiero que entendáis que en un invernadero puede hacer más frío que en el exterior, y viceversa, en verano puede hacer mas fresquito dentro que fuera, mediante los blanqueos o encalados típicos, pero esto lo dejamos para otra ocasión.

Aunque a temperaturas relativamente altas según las condiciones del invernadero pueden darse casos de botritis, es cierto que cuando los agricultores temen las apariciones de este patógeno es en la época fría del año, mediados de otoño y finales de invierno…¡y cada uno en su casa todo el año si se deja una fruta en mal estado en el frigorífico!

Este incómodo patógeno puede verse en todos los cultivos hortícolas de la provincia como es el tomate, pimiento, calabacín, pepino etc…La infección aparece generalmente tras una herida en la planta ya que es su vía de entrada principal. Empieza a manifestarse en los cortes que se hacen en las pantas de tomate cuando se deshojan, labor habitual que ayuda a madurar el fruto por la incidencia de la luz, mejorar la aireación del cultivo y retirar restos de plagas instaladas en esas hojas.

Precisamente esa retirada de hojas también contribuye a que haya menos humedad en el ambiente y por tanto se reduce el óptimo de reproducción del hongo y lo más importante, la ventilación que hace que este hongo se seque y muera.

Cuando las condiciones no son muy propensas es fácil manejar el problema, pero cuando dichas condiciones llegan a los invernaderos, el numero de infecciones por planta aumenta considerablemente afectando no solo heridas sino hojas y frutos como podemos ver en las imágenes siguientes:

Frutos y hojas de tomate infectados por Botrytis cinérea. (fuente J.Mateo).

En cuanto una hoja o fruto afectado no se retiran del invernadero, la botritis va avanzando rápidamente hacia el tallo, llegando a un punto de no retorno puesto que si llega hasta él, la planta muere en su totalidad:

 

Tallo y planta de tomate infectados por Botrytis cinérea. (fuente J.Mateo).

Han de retirarse siempre los restos vegetales ya que precisamente el hongo vive de materia en descomposición y por mas que las tiremos al suelo el hongo se desarrolla incrementado enormemente la capacidad de infección del cultivo. hay que entender que en las labores de un cultivo de tomate siempre se producen heridas, desde el deshoje, destalle, picaduras de insectos, daños como los provocados por Tuta absoluta y otros e incluso en la propia recolección donde se producen heridas.


“Control”


Las pautas a seguir para minimizar los daños causados por botritis, son básicamente el manejo que se hace del invernadero. Reducir los niveles de humedad dentro de unos rangos en los que no sean negativos para el desarrollo del cultivo, intentar aumentar la temperatura mínima diaria (calefacción controlada), ventilar lo mejor posible sin que descienda mucho la temperatura (además de ser buena para el desarrollo de botritis, la planta de tomate puede sufrir daños irreparables a causa del frío).

Los tratamientos fitosanitarios ayudan mucho a combatir este hongo, en la agricultura ecológica está permitido el uso de productos a base de cobre. El cobre es un fungicida y bactericida natural que ayuda a combatir este patógeno. Otros productos que se usan en agricultura ecológica son microorganismos que combaten contra el hongo por competencia en la colonización del medio como el hongo Gliocladium catenulatum o la bacteria Bacillus subtilis. Hay productos que actúan como elicitores que son moléculas capaces de inducir defensas a una planta, podemos entenderlo como una “vacuna vegetal”. También existen productos a base de extractos vegetales y minerales que resecan las paredes del hongo controlando el nivel de infección, como es el extracto de mimosa, cola de caballo, cítricos, silicio etc.

Pero el éxito para superar la enfermedad no es otro que la integración de todos estos métodos.


¿Qué podemos hacer en casa?


Las frutas y hortalizas generalmente se conservan mejor en el frigorífico y para que no se echen a perder… ¡Lo más sencillo es comerlas en el menor tiempo posible!

Pero si no puede ser, sencillamente trataremos de seleccionar las mejores piezas a la hora de adquirirlas, que no tengan rasguños o heridas por donde puede empezar a pudrirse, no lavarlo todo antes de meterlo en el frigorífico sino solo antes de consumirlo o lavarlo y esperar a que se seque e incluso lavarlo con una pequeña disolución de vinagre.

 

Fuente: www.biosabor.com

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